Ponencia “Ser padres después de un cáncer. Preservación de la fertilidad”, por ReproFIV para inviTRA 2014

Los tratamientos oncológicos puede producir daños irreparables en los órganos reproductores causando el agotamiento total de los gametos. De ahí la importancia de preservar la fertilidad, especialmente en casos de mujeres con deseo reproductivo.

La doctora Elena Martín Hidalgo, ginecóloga y directora médica, y el doctor Antonio Alcaide Raya, biólogo, ambos de la clínica ReproFIV nos explican los detalles de la preservación de la fertilidad en mujeres con cáncer. Su ponencia fue dada el pasado noviembre en Madrid durante la feria de reproducción asistida inviTRA 2014.

El cáncer es la segunda causa de muerte en España tras las enfermedades cardiovasculares. Existe una fuerte incidencia tanto en hombres como en mujeres en edad reproductiva. Los cánceres en mujeres jóvenes más comunes son el de mama, tiroides, linfoma de Hodkin y melanoma cutáneo y en hombres menores de 35 años, los cánceres más habituales son el de testículo y el linfoma de Hodkin.

Entre los 30 y los 45 años, la incidencia de cáncer es 50% mayor en mujeres que en hombres debido principalmente a los casos desgraciadamente muy comunes de cáncer de mamá.

Gracias a los nuevos tratamientos y las avanzadas tecnologías, cada año más de 7000 personas menores de 40 años afectadas de cáncer consiguen superar la enfermedad. Éste es el grupo de pacientes a los que va dirigida la charla y sobre los que hay que incidir de la importancia de preservar la fertilidad de manera previa al tratamiento oncológico.

Toxicidad en la mujer

La mujer tiene una cantidad limitada de ovocitos que va eliminando mensualmente hasta llegar a la menopausia.
Los tratamientos quimio y radioterápicos aceleran la pérdida natural de ovocitos. En este sentido existen factores a tener en cuenta:

  • Edad
  • Situación reproductiva previa
  • Tipo de fármaco
  • Dosis y número de ciclos
  • Campo de irradiación

Toxicidad en el hombre

El cáncer por sí puede ser causa de disminución de la fertilidad debido al efecto sobre la calidad seminal. Además, los tratamientos oncológicos de quimioterapia y radioterapia generan azoospermia transitoria y permanente, y pueden provocar alteraciones genéticas en los espermatozoides.

Al igual que ocurre con la gonadotoxicidad en la mujer, existen factores que pueden influir:

  • Edad
  • Tipo de enfermedad
  • Estadificación
  • Tratamiento
  • Tiempo disponible hasta el inicio del tratamiento

Preservar la fertilidad

En la mujer existen varias opciones, siendo lo más habitual la criopreservación de ovocitos y/o de embriones. Los principales inconvenientes de ambas técnicas son la necesidad de estimulación ovárica, lo que supone 10-14 días de tratamiento hormona antes de la terapia oncológica, solo se puede aplicar en edades reproductivas, y no mantiene la función hormonal en un futuro. En el caso de la conservación de embriones existen otros inconvenientes añadidos como la necesidad de una muestra de semen inmediata y las implicaciones ético-legales.

vitrificación de ovocitos

Otra posibilidad más novedosa y todavía experimental es la criopreservación y trasplante de tejido ovárico. Sus principales ventajas son que no retrasa el tratamiento oncológico, no requiere estimulación hormonal, restablece la función ovárica y se puede realizar en edad prepuberales. No obstante, los éxitos de la técnica son bajos debido a la baja supervivencia y los problemas adicionales del injerto.

En el caso masculino, las principales opciones son dos: la congelación de semen y la congelación de tejido testicular. La principal diferencia es que la primera solo se puede realizar en edades postpuberales mientras que la segunda se puede realizar en niños.

Problemas en el recién nacido

A muchos pacientes les preocupan las secuelas que puede sufrir el recién nacido por el hecho de haber sido tratada/o previamente con terapias oncológicas. En este aspecto los especialistas de reproFIV insisten en que los hijos de supervivientes al cáncer no muestran un mayor riesgo de padecer cáncer, anomalías genéticas o defectos al nacimiento.

Un comentario

  1. usuario
    Angela Manzana

    Creo que es muy importante incidir sobre este aspecto ya que es tremendamente difícil pensar en la paternidad/maternidad cuando se está luchando antes un cáncer. Es lógico que en esos momentos solo pensemos en superar la enfermedad y no nos importe el después, pero me parece que los médicos deberían hacer más por intentar hacer ver a las pacientes, especialmente alas jóvenes, la importancia de preservar a fertilidad.

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